El jardinero Albert Belle, de los Orioles de Baltimore, volvió a ser la pasada temporada el pelotero de las Grandes Ligas que más dinero ganó con 11.949.794 millones de dólares, pero al menos 4 de cada 10 también superaron el millón de dólares en salario.
De los 916 jugadores que pertenecían el pasado 31 de agosto a los 31 equipos de las Grandes Ligas, 342 recibieron un salario superior al millón de dólares, de acuerdo a los datos que establecen sus respectivos contratos.
La cifra representó una cifra récord de 37,3 por ciento, superior a la del 36,5 que se dio en 1998 (326 jugadores) y del 34,5 (285) en 1997 cuando comenzó la escalada de los salarios.
Junto a Belle, el lanzador dominicano Pedro Martínez, de los Medias Rojas de Boston, fue el segundo mejor jugador pagado de las Mayores con un salario de 11,5 millones de dólares.
Otro lanzador, Kevin Brown, de Los Angeles Dodgers, recibió 10.714.286 millones, mientras que Gregg Maddux, de los Bravos de Atlanta, ganó 10,6.
Los jardineros Gary Sheffield, de los Dogers, cobró 10 millones, el boricua Bernie Williams otros 10 y el lanzador Randy Johnson, de los Diamondback, le pagaron un salario de 9,7 millones de dólares.
El lanzador David Cone, de los Yanquis de Nueva York, recibió 9,5 millones de dólares, el jardinero Barry Bonds, de los Gigantes de San Francisco, 9,4 y el primera base Mark McGwire, de los Cardenales de San Luis, se quedó con 9,3 millones de dólares.
Los salarios incluyen la base del contrato más las distintas bonificaciones que reciben por su rendimiento en el campo o cuando firman el contrato.
El comisionado del béisbol, Bud Selig, ha defendido la filosofía de incrementar los salarios, pero con la proyección que vayan acordes con los ingresos que está teniendo la liga, sin que los equipos se hipotequen, que es lo que pasó antes de la huelga de 1994 y lo que le ha sucedido a la NBA.
Mientras que hay 342 jugadores que ya son millonarios en las Grandes Ligas, 15,8 por ciento o 145 profesionales, trabajaron por el salario mínimo de 200.000 dólares, un 14,1 por ciento de incremento en comparación con el 13,0 por ciento que lo hicieron en 1997.