Una sola interrogante retumba en la mente de todos los fanáticos que han seguido de cerca la carrera del lanzador panameño Mariano Rivera: ¿podrá romper este año el récord histórico de 601 salvamentos?
Rivera, con el rescate que consiguió ayer sobre los Orioles de Baltimore, suma 597 salvamentos en el béisbol de las Grandes Ligas, que lo colocan a tan solo cinco de superar la cifra mágica del norteamericano Trevor Hoffman (601).
Hoy esos cinco pasos que separan al orgullo de Puerto Caimito de la gloria no parecen inalcanzables en esta misma temporada, si abrazamos con mucha fe dos estadísticas que soplan a su favor.
Rescates por mes.
Si se revisan cuidadosamente los números que ha logrado Rivera esta temporada en cada uno de los seis meses que ya son parte de la historia, no hay duda de que la marca de 601 rescates que esculpió Hoffman, en 18 temporadas, quedará sepultada al final de la ronda regular 2011.
Y es que con el paso que lleva Rivera en este mes de septiembre, en la que ya acumula tres rescates, no es descabellado pensar que termine con ocho salvamentos. Y es que esta misma cifra ya la logró precisamente en abril, junio y agosto. Solo en los meses de marzo (1), mayo (4) y julio (6) estuvo por debajo de los ocho rescates.
Le restan 22 juegos.
La otra estadística que hoy está a favor de Rivera son los 22 partidos que aún tienen que disputar los Yanquis en esta ronda regular.
En esta lista, hay que destacar que los “Bombarderos del Bronx” disputarán nueve de esos partidos en el Yankee Stadium ante los Orioles de Baltimore (2), Mellizos de Minnesota (1), Rays de Tampa Bay (3) y Medias Rojas de Boston (3).
Mientras, los otros juegos serán en la carretera: Baltimore (1), Los Ángeles (3), Seattle (3), Toronto (3) y Tampa Bay (3).
597 de por vida.
Quedó claro ayer que el rescate 38 en la temporada, y el 597 en su carrera, le costó muchas gotas de sudor a Rivera. Muestra de ello fueron los 27 lanzamientos (16 “strikes”) que tuvo que utilizar en una entrada completa para poder cerrarle la puerta a los Orioles, en el triunfo de los Yanquis 11 por 10 en el Yankee Stadium.
Rivera permitió una carrera y dos imparables, y recetó un ponche.