No hay duda de que las muecas de Fabricio Werdum son una manera de calmar la presión que tiene ante esta pelea de hoy frente a Caín Velásquez, en la que se definirá el campeón absoluto de los pesos pesados de la Ultimate Fighting Championship (UFC).
El UFC 188, como es denominada esta cartilla realizada por la más grande empresa de artes marciales mixtas de la orbe, tiene un matiz mexicano debido al gran apoyo que tiene el mexicoamericano Caín Velásquez.
Ayer en la ceremonia del pesaje del evento, la arena Ciudad de México tembló cuando los fanáticos de Velásquez gritaban a todo pulmón: "Caín, Caín, Caín...".
Todo era un espectáculo a favor de Caín, situación que puede pesar hoy en el octágono. Y es que los fans del peleador mostraban su amor por él llevando las camisetas con su marca, pósteres y pancartas con el nombre del campeón regular de los pesos completos del UFC.
Nunca faltó uno que otro inadaptado que quiso pasarse de vivo invadiendo la zona de prensa, con argumentos como el de "yo formé mi fila y tengo derecho a estar aquí", al final se llegó a un acuerdo y nos dejaron trabajar.
Otro momento pintoresco de la tarde-noche de pesaje es que los fanáticos de Caín no podían mezclarse con los Werdum, a tal punto que un mexicano mostraba su apoyo al "Vai Cavalo" e instantáneamente recibió la rechifla del respetado, que apenas llenaba las gradas del recinto deportivo.
Mientras llegaban los peleadores, la gente disfrutaba de millos y los tradicionales nachos, los cuales emanaban el explosivo olor inconfundible del chile, además veían el Countdown de la UFC 188, que comprendía el highlights de los mejores momentos de las peleas de Werdum y Velásquez.
El momento cumbre llegó, rondando las 6:12 p.m., cuando aparecieron los protagonistas, el primero en pesarse fue Fabricio Werdum, quien se llevó un abucheo del tamaño de la arena, mientras que el segundo temblor de la jornada fue cuando Caín Velásquez subió a la tarima, a tal punto que la euforia y la ovación de pie eran ensordecedores, casi no se escuchaban los pesos, pero al final Caín pesó 242 libras, mientras que Werdum paró la báscula en 236.
Así que todo está listo para que ambos artemarcialistas salgan a curtirse el cuero a golpes hoy, cuando solo uno saldrá con el título del octágono del UFC 188.