El recién instalado Congreso venezolano inició formalmente ayer domingo su período legislativo con la espada de Damocles de un "irreversible" proceso constituyente ya en marcha.
Las autoridades del Congreso bicameral hicieron la participación formal del inicio de sus sesiones al presidente Rafael Caldera, quien en una semana cederá su cargo al presidente electo Hugo Chávez.
La participación estuvo a cargo del senador y presidente del Congreso Luis Dávila, un coronel retirado fundador del Movimiento V República, el partido político creado por el ahora presidente electo Hugo Chávez con un puñado de militares y civiles.
"Ya no hay marcha atrás, iremos necesariamente hacia la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente mediante el referendum consultivo", dijo Dávila en su intervención.
La principal oferta electoral de Chávez, un militar retirado que ganó las elecciones del 6 de diciembre por abrumadora mayoría, fue la convocatoria de una Asamblea Constituyente que reforme la carta magna y transforme de raíz las estructuras de la democracia venezolana, incluyendo al Congreso.
Por otra parte comparó al actual Congreso con un jugador de béisbol (es el deporte de multitudes en Venezuela) que intenta robar segunda base.
Chávez se comparó a sí mismo con el pitcher que eliminará el robo con un lanzamiento de pelota a la posición, y dijo que tiene al Congreso a mitad de camino del robo de base, pero "yo tengo la pelota en la mano".
Para Dávila, un hombre comedido, de hablar pausado, el Congreso recién instalado promoverá la asamblea para darle "legitimidad a su carácter transitorio e histórico".
Este noveno Congreso de la era democrática venezolana, una de las más antiguas de América Latina, tomó posesión el sábado.
El poder legislativo fue renovado en elecciones parlamentarias llevadas a cabo en noviembre, un mes antes del arrollador triunfo de Chávez, un teniente coronel de ideas nacionalistas.
La coalición Polo Patriótico de la que forma parte el MVR sumó un tercio de los escaños, desalojando del control absoluto del legislativo a los dos partidos (el social demócrata AD y el social cristiano Copei) ejes del antiguo bipartidismo que reinó en Venezuela durante casi 41 años.
Dávila repitió los conceptos de Chávez y sus fuerzas políticas, comprometidas en el "proceso constituyente" que comenzará formalmente con la convocatoria el 15 de febrero de un referendum para que el pueblo decida si se forma la asamblea.
El proceso dará paso a "la reorganización de la república, a la refundación de una patria ajustada a los requerimientos de una sociedad que no espera más por los cambios hacia la justicia y la dignidad", dijo Dávila.
Aseguró que en Venezuela hay voluntad y armonía para producir en paz y democracia "la más original y ejemplar revolución bolivariana de estos tiempos".
"Podemos anunciar al mundo que estamos dispuestos a limpiar un pasado de torpeza, de despilfarro y de corrupción", agregó.
Caldera que ayer domingo cumplió 83 años y el 2 de febrero entregará el poder al término de su segunda gestión al Presidente electo Hugo Chávez, destacó que a su juicio el mantenimiento de la paz y el respeto a la institucionalidad "son condiciones indispensables para que los graves problemas (de Venezuela) se puedan solucionar".
Pidió que se mantenga el respeto por el parlamento.
"Quiero hacer votos muy sinceros y firmes para que ese respeto continúe. Tenemos derecho a pedir con firmeza, con claridad a los que van a asumir el poder ejecutivo que tomen mantengan este respeto" dijo el presidente, quien el domingo cumplió 83 años.
Chávez de 44 años, quien ganó la presidencia con más del 56% de los
votos, amenazó recientemente con disolver el congreso si éste se oponía a la convocatoria del referendum. La diatriba fue zanjada por la Corte Suprema, al fallar a favor de la tesis del presidente electo.
"Venezuela es un país para todos y no para una determinada fracción. Venezuela debe marchar por el camino de la razón y el entendimiento y no por el camino de la fuerza" agregó Caldera, un veterano dirigente social cristiano.
A Caldera, considerado uno de los padres de la democracia bipartidista, también le es atribuido el impulso definitivo de la carrera electoral de Chávez.
El entonces comandante de un cuerpo de paracaidistas del ejército saltó a la fama en 1992 tras encabezar un fracasado intento de golpe de Estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez, ahora senador electo por su natal estado Táchira.
Tras ser encarcelado, Chávez finalmente fue perdonado y liberado por Caldera quien justificó la intentona como consecuencia del empobrecimiento de los venezolanos.
Chávez ganó las elecciones como un verdadero fenómeno electoral, a lomos del descontento de los venezolanos, el 80 por ciento sumido en la pobreza dentro de un país que es el segundo exportador mundial de petróleo.
El presidente Caldera, único sobreviviente de los fundadores del actual proceso democrático de 41 años de existencia ininterrumpida en Venezuela, evocó sus 60 años de vida política, destacando que durante el gobierno del legendario dictador Juan Vicente Gómez, que se mantuvo en el poder durante 27 años, "hubo al menos cinco constituciones que cambiaban a capricho".
Caldera sentenció que la "imposición absoluta de una concepción de una determinada posición y exclusión de otras posiciones ha sido una semilla de odio, de negación que a la larga, y a veces en el tiempo corto, ha dado frutos malsanos para la vida del país".
Evocó que con 25 años fue el diputado más joven que ha tenido Venezuela, fue miembro activo de constituyente de 1947, declinó participar en la convocada en 1953 por el entonces dictador Marcos Pérez Jiménez, y fue Co- presidente de la comisión que redactó la actual Carta Magna en 1961.
"Son tiempos difíciles. Estos tiempos de cambios traen muchas esperanzas y no pocos temores", expresó.
Caldera subrayó que el parlamento "es una institución fundamental", "es el sitio donde se van a discutir las posiciones" y "por eso el respeto al parlamento es fundamental y yo quiero hacer votos muy sinceros y muy firmes para que ese respeto continúe".
"Venezuela es un país para todos y no para una determinada fracción, Venezuela es un país que quiere marchar por el camino de la razón y el entendimiento y no por el camino de la fuerza", remarcó.