Cada día son más las personas (distintas edades, distintas profesiones) que se acercan a los cursos de aprestamiento literario con un fin muy claro: aprender a escribir. El Diplomado de Creación Literaria, fundado por Enrique Jaramillo Levi en la UTP, el curso “Escriba y publique su libro” de la profesora Ileana Gólcher, los talleres (Collado, Wynter Melo, Fong…) y los círculos de lectura, reciben un público nuevo y nutrido en todas sus ediciones. Los resultados ya se están viendo.
A la par de estos eventos, siempre encontramos escritores con deseos de que se les revise una obra, de recibir un consejo y, si es posible, una mano en este camino de por sí complejo. Escribir es un arte que no admite recetas; sin embargo, a lo largo del tiempo hemos recogido algunas pócimas que hoy, en edición sucinta, compartiré con los lectores de Día D; espero que les sean de utilidad, en particular si aspiran a escribir cuentos contemporáneos:
No esperes a “tener tiempo” para escribir; si no tienes, hazlo.
1. Las buenas ideas son aves elusivas. Si no las atrapas cuando surgen, escaparán.
2.La materia prima de tus escritos no es la idea, es la palabra. Haz de tu lengua una aliada.
3.Si tu idea es más fuerte que tu palabra, escribe primero; luego busca a un editor.
4.No escribas por fama, por dinero, por reconocimiento, por amor ni por venganza. Escribe para vivir, para vivir siempre.
5.No presentes a los personajes; déjalos actuar. No pintes escenarios; permíteles asomarse a la historia.
6.No recrees lo que tus lectores ya saben, sorpréndelos.
7.Huye de las frases huecas.
8.Las buenas historias incluyen personajes comunes, pero en circunstancias extraordinarias.
9.Las buenas historias incluyen circunstancias comunes, pero con personajes extraordinarios.
10. No uses tus cuentos para dar lecciones, pero no renuncies a darlas.
11.No publiques lo primero que escribas.
12.Los buenos cuentos tienen buenos inicios.
13.Deja que el lector participe en la construcción de tu historia.
14.La literatura es ficción, pero en esa ficción rigen las reglas del universo.
15.No construyas personajes inverosímiles; eso no quiere decir que no puedas hacer personajes insólitos.
16.No dejes que tus personajes dialoguen sobre nimiedades. Entre hablar y parlotear hay un abismo.
17.Tus personajes responden a un perfil psicológico, no son hojas al viento; pueden cambiar, pero tuércelos primero (recuerda a Saulo en el camino a Damasco).
18.En un buen cuento no habrá palabras gratuitas ni personajes ociosos.
19.Todo buen escritor es, tanto o más, buen lector.
20.Piensa que el mundo leerá tu obra. Si dices que escribes para ti, cúmplelo: no publiques.
21.Hay cuentos que entretienen, otros que preocupan; hay cuentos que enseñan, otros que preguntan.
22.Todo está escrito desde hace tiempo. Pero puedes ser el primer en contarlo de tal modo.
23.Un cuento es una línea por recorrer; eso sí: recórrela como gustes.
24.Escribe en soledad; pero luego reúnete con otros que también escriban.
25.Dicen que el escritor es “solitario”; mejor sería si fuera “solidario”.
26.No desprecies los textos ajenos; puedes no leerlos, pero no los desprecies.
27.Cada noche, antes de dormir, pregúntate: “¿Qué aprendí hoy?”
28.¿Terminaste tu cuento? Ahora haz tres cosas: revisa, revisa, revisa.
29.Las estructuras sorprendentes conquistan a los críticos; los lectores prefieren las historias sorprendentes. Claro, si se unen tales factores, ambos quedarán felices.
30.Toda regla invita a ser quebrantada. Estas también. Pero antes de quebrar una, apréndela.
Que la palabra te acompañe.