El Gobierno de Guatemala calificó de "absurda" la versión beliceña proporcionada ante la muerte a tiros de tres campesinos de este país por soldados de la ex colonia británica en un incidente en la zona fronteriza.
La administración del presidente Alfonso Portillo ha entregado su más enérgica protesta al embajador beliceño en Guatemala, Moisés Cal, afirmó el viceministro guatemalteco de Relaciones Exteriores, Ramiro Ordóñez.
"Se le hace ver que no se aceptan por absurdas las versiones de que la patrulla militar fue atacada por campesinos desarmados", apuntó Ordóñez en una rueda de prensa.
Para el alto cargo, la "tragedia lamentable" ocurrió a raíz de una violación de los acuerdos entre Guatemala y Belice alcanzados en el proceso de conciliación, gracias al cual quedó establecida la llamada "zona de adyacencia" entre ambas naciones.
Los dos países mantienen una disputa territorial de más de un siglo pero el año pasado abrieron una negociación bajo el auspicio de la OEA, proceso que, a juicio del viceministro, ha sido puesto en peligro.