El Procurador General de La Nación, Nicolás Becerra, reconoció ayer que será muy difícil la investigación para esclarecer el escándalo que estalló en el Senado por el supuesto pago de sobornos a legisladores.
"Acá se trata de comprobar si el hecho presuntamente ilícito existió o no, y la base de sustentación son anónimos, versiones, que arriman poco grado de certeza a esta investigación. No me animaría a expresar algún resultado cierto sobre el particular", dijo Beccerra.
El Procurador es uno de los encargados de llevar adelante la investigación, junto con los jueces y el jefe de la Oficina Anticorrupción a cargo de José Massoni quien también expresó sus dudas sobre el esclarecimiento del caso.