Deportes

Cambio de agenda, cambio de actitud

El punto es que debiera mediar una sanción, ya sea una suspensión o con una multa, para que los jinetes panameños aprendan a montar recto.


¿Más será major?

Mañana jueves, la programación hípica tendrá una variación importante con respecto a lo que usualmente se conoce. En ese sentido, la reunión comenzará a las 4:45 p.m. y está compuesta de 10 competencias.

La novedad son las 10 carreras un jueves por la noche y el inicio de los eventos una hora antes de lo acostumbrado. Se tomaron todas las previsiones posibles para que la hora de salida sea la misma que impera cuando hay ocho carreras; es decir, que la cartilla debe terminarse entre las 9:15 y 9:20 p. m., aproximadamente.

 

En esencia no nos parece mal el experimento, ya que hay que seguir ensayando hasta encontrar la fórmula perfecta que permita al hipódromo mejorar la dinámica de las apuestas y, de paso, lograr mejores respuestas en cuanto a la jugada y la asistencia de personas a las instalaciones del hipódromo o sus agencias afiliadas.

Seguramente este emprendimiento es mejor que hacer carreras los viernes por la noche, cuando lo que se observa usualmente, resulta poco alentador. Ahora bien, no basta con cambiar el horario y aumentar la cantidad de carreras de una reunión; también se deben considerar una serie de variaciones en la programación de las apuestas, en el orden y posición de ciertas jugadas, así como en las alternativas que se le pueden ofrecer a los apostadores, que les puedan servir de aliciente y, sobre todo, como mecanismo de ataque y defensa. Ahí les queda la tarea.

¿Cuna de los mejores…?

 

En otras oportunidades hemos hablado sobre el tema de las actuaciones temerarias de los jinetes del patio, que insisten en la mala práctica de montar en zigzag, especialmente en los tramos finales de las competencias.

Todas las semanas somos testigos de lo mismo, y no pasa nada. En muchos casos -como el Di Natalie y Holy Factor el 19 de agosto- el estorbo es evidente, pero no se produce el distanciamiento y, en otros, como el pasado fin de semana entre Tiz Lake y Dr. Puchi, en la cuarta del sábado; así como el incidente de Master David y Akkus, en la primera carrera domingo.

En esto dos últimos casos, aunque no hubo estorbo, fue evidente la manera temeraria como los jinetes de Tiz Lake y Master David vienen accionando durante los metros finales, logrando intimidar a sus respectivos rivales, aunque, efectivamente, no los estorbaron.

 

El punto es que, si bien en ocasiones estas maniobras no ameritan un distanciamiento, debiera mediar una sanción, ya sea una suspensión o con una multa, para que los jinetes panameños aprendan a montar recto.

Es ridículo que en carreras de 6 y 7 caballos, en las que solo dos luchan por las posibilidades de ganar, el ancho de la recta final no sea lo suficientemente amplio para que cada uno haga lo suyo sin aproximarse con demasía al otro.

Ya no les importa si de por medio hay potros, caballos lisiados o un aguacero que imposibilidad ver. Simplemente, van porque van, sin medir las consecuencias.

 

Dirán que el reglamento de carreras no especifica eso, bueno entonces, volvemos a otro tema viejo que es: ¿Para cuándo vamos a seguir operando una hípica del siglo XXI con un instrumento legal que data de casi 20 años atrás. Así no se puede.


 


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1081783
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América