Por lo menos diez campesinos fueron asesinados durante una incursión de un grupo paramilitar en una zona rural al noroccidente de Bogotá, informó el alcalde Darío Posada.
La matanza ocurrió el viernes en el municipio de Urrao, situado a 360 kilómetros al noroccidente de Bogotá, informó el alcalde.
Los atacantes, miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), el principal grupo paramilitar que combate a la guerrilla, llegaron ayer temprano a Urrao y se apoderaron de varios vehículos que cubren rutas a zonas rurales, según Posada.
"Hicieron bajar a los pasajeros y se fueron en tres autobuses a la vereda La Honda, en donde dinamitaron un puente de 15 metros, y luego asesinaron a los conductores, a sus ayudantes y a varios campesinos", dijo el sacerdote Diego Luis Rivera, párroco de Urrao.
"Ya los cadáveres de las 10 personas asesinadas están aquí pero se cree que hay otras víctimas que fueron arrojadas al río Peñarisco", agregó el sacerdote Rivera en entrevista telefónica desde Urrao con la cadena radial Caracol.
El alcalde Posada manifestó que se solicitó ayuda del ejército para proteger a los pobladores de las zonas rurales de Urrao, ante el ataque de los paramilitares que suelen asesinar a sospechosos de ser guerrilleros o auxiliadores de los grupos subversivos.
En otro episodio de violencia registrado en la madrugada de ayer en Arauca, ciudad de la frontera nororiental con Venezuela, un policía y cuatro civiles murieron durante un tiroteo en un bar, mientras la ciudad estaba en tinieblas debido a que la región está sin servicio de electricidad desde el lunes por sabotajes de la guerrilla contra torres de energía.
El mayor Alonso Tunjano, comandante interino de la policía en Arauca, informó que el policía muerto era un experto en explosivos, encargado de desactivar bombas colocadas por la guerrilla que actúa en esta región petrolera y agropecuaria. Agregó que no se ha podido determinar el origen del episodio que causó la muerte a las cinco personas.