El candidato a presidente de la FEPAFUT, Lucas Alemán, se manifestó molesto por no haber sido invitado a la reunión con Luis Suárez, y consideró que fue una falta de cortesía por parte de Ariel Alvarado que se niega a trabajar por la unidad del fútbol panameño.
Alemán, quien reiteró su absoluta confianza en convertirse en el próximo presidente de la Federación, señaló que una vez que llegue a la presidencia, se verá obligado “a realizar auditorías administrativas y deportivas” de lo realizado por la actual gestión.
Expresó que a la Federación hay que manejarla de manera profesional, y cuestionó lo sucedido recientemente en el estadio Rommel Fernández. “No es posible que la FEPAFUT no dé la cara ante un grave problema de seguridad como el ocurrido en el partido Panamá-Trinidad y Tobago. La seguridad de los fanáticos debe ser una prioridad y no solamente la de recaudar fondos y preocuparse por invitar a los votantes al juego”, señaló.