Las elecciones en el estado mexicano de Tabasco amenazan con convertirse en un grave problema social debido a que dos candidatos al gobierno local proclaman una victoria que dicen "defenderán hasta las últimas consecuencias".
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) considera "irreversible" su triunfo, que proclama basado en las encuestas y un recuento rápido preliminar que fue impugnado por el centro-izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Los candidatos del PRI, Manuel Andrade, y del PRD, Raúl Ojeda, quedaron prácticamente empatados el pasado domingo en las elecciones más reñidas de la historia de Tabasco y que tienen un especial interés parapriístas" tras las derrotas sufridas en las presidenciales del 2 de julio y en las regionales de Chiapas un mes después.
El Consejo Estatal Electoral (CEE) admitió la denuncia del PRD, ya que en 1,600 de las 2,100 actas de recepción de votos se registró alguna irregularidad y la cantidad de sufragios allí entregados puede cambiar la elección si se tiene en cuenta que en el recuento rápido la diferencia fue de apenas el 1 por ciento.
El PRD, que asegura haber hecho su propio escrutinio, anunció "resistencia y movilización social" porque asegura que el PRI y el actual gobierno "priísta" de Tabasco pretenden arrebatarle su triunfo.