Hizo falta que llegara Fabio Capello para que Inglaterra reaccionara y derrotara a Suiza por 2-1, en el majestuoso Wembley, en un partido que sirvió para animar a todo un país, que aunque no vio el lado más imaginativo de su equipo nacional, vislumbra ya una nueva cara.
Fue el estreno oficial del ex técnico madridista al frente de los "pross". En un Wembley abarrotado, la aspereza y rigidez que parece haber trasladado el italiano -el "boss" a partir de ahora para los internacionales ingleses- a los británicos, enderezaron a una plantilla que había permanecido arrugada demasiado tiempo.
El ex madridista mantuvo la incógnita sobre su primer once hasta instantes antes de su estreno oficial como seleccionador de Inglaterra para optar finalmente por un David James que no defraudó en la portería, y relegar a Michael Owen al banquillo.