Oliver Kahn, el veterano capitán de la selección alemana, evitó una derrota segura de su equipo ante Irlanda con dos intervenciones prodigiosas a los pies de Robbie Keane, quien en el tercer intento sí pudo batir al meta germano para establecer el empate definitivo (1-1).
Los alemanes, que se habían adelantado en la primera parte por medio de Klose, se relajaron totalmente después, una oportunidad que los irlandeses no dejaron escapar.
La gran estrella del Bayern Múnich truncó dos goles cantados de Robbie Keane, pero cuando el partido expiraba no pudo hacer nada ante el remate seco y a bocajarro del delantero del Leeds United. "No podemos cometer más errores de bulto como los de hoy, cuando permitimos el gol del empate de Irlanda.