Un joven costarricense de 19 años fue capturado como el segundo sospechoso en el asesinato de las estadounidenses Emily Eagan y Emily Howell, ocurrido el pasado 13 de marzo en el Caribe de Costa Rica, informó este miércoles una fuente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
El director del OIJ, Jorge Rojas, informó a la prensa local que el segundo detenido, identificado únicamente con los apellidos Urbina Cisneros, fue capturado la tarde de ayer en las Barras de Parismina, en la caribeña provincia de Limón, 166 km al noreste de la capital.
El domingo anterior, otro joven de 16 años de apellidos Castro Cruz, quien tenía en su poder un arma de fuego, fue detenido en la zona de Puerto Viejo (190 km al sureste de la capital) y su detención fue comunicada a las autoridades norteamericanas.
De acuerdo con Rojas, el móvil del asesinato pudo haber sido el robo, luego de que las jóvenes, que viajaban en un automóvil, hubieran dado un aventón a tres muchachos.
Al segundo detenido le fue decomisada un arma presuntamente utilizada en los crímenes, aclaró el director del OIJ, quien dijo que aún falta un tercer sospechoso por detener.
Los dos detenidos enfrentan cargos por los delitos de homicidio calificado, robo agravado y daños agravados en contra de las dos estadounidenses.
Los cuerpos de las jóvenes, originarias del Estado de Michigan (noreste de Estados Unidos), fueron localizados por un lugareño en un matorral cerca de la playa Cahuita, 200 km al este de San José.
El vehículo en que viajaban las jóvenes fue encontrado a unos 50 km del sitio donde fueron localizados los cuerpos.
El coche fue quemado aparentemente para borrar pruebas, de acuerdo con las versiones preliminares de la investigación.
El hecho suicitado en marzo causó consternación para la población costarricense que invierte tanto en turismo anual, y al tiempo que fueron criticados duramnete por las autoridades norteamericanas por la manera en que estas jóvenes fueron asesinadas.