Los Gigantes de Barry Bonds no podrían tener un panorama más alentador: Tras derrotar a los Cardenales en los dos primeros partidos en su propio feudo de San Luis, tienen ahora por delante tres juegos en casa para sacar pasaje a su tercera serie mundial.
Los Gigantes tomaron ventaja de 2-0 el jueves de la mano de Jason Schmidt, quien blanqueó a los Cardenales durante siete innings y los condujo a un triunfo por 4-1 en el segundo juego de la final de la Liga Nacional.
“Venir al Busch Stadium (de San Luis) y ganar dos partidos es algo notable. Pensar que tantas veces perdimos en el cierre de la novena en este parque’’, declaró el mánager de los Gigantes Dusty Baker.
Bonds se fue de 3-0, pero los Gigantes volvieron a demostrar que no dependen exclusivamente de él para anotar carreras. La figura en el ataque fue Rich Aurilia, quien pegó dos jonrones.
“Esto es sensacional, lo máximo de mi carrera. Estamos 2-0, encaminados hacia la serie mundial’’, señaló Schmidt.
El serpentinero diseminó cuatro hits en ocho entradas y fracción, ponchó a ocho y dio una sola base por bolas. De los 119 lanzamientos que hizo, 82 fueron strikes.
Su actuación fue tan dominante que dejó a los Cardenales con la moral por el piso.
“Estuvo grandioso. Estaba tirando a 97, 98 (millas por hora) en la octava entrada’’, expresó el catcher de San Francisco Benito Santiago.
“No soy de los que le gusta elogiar a los pitchers, jamás. Pero hizo un gran partido. Todo le funcionaba y hacía el tiro que quería, en cualquier momento’’, afirmó el primera base de los Cardenales Tino Martínez, un veterano de mil batallas de playoffs con los Yanquis.
Martínez, quien reemplazó a Mark McGwire en la primera base y trajo fama de pelotero que se agranda en el mes de octubre, ha pegado un solo hit en 18 turnos en la postemporada.
El miércoles, cuando los Cardenales perdieron 9-6 en el primer juego, dejó varados a cinco compañeros en las bases. En ese partido pudo haber marcado la diferencia ya que desaprovechó un turno con la casa llena en el primer inning.
El desencanto con su desempeño es tal que los aficionados de San Luis, que lo recibieron con los brazos abiertos, están empezando a abuchearlo.
Chuck Finley, quien ganó 11 partidos y perdió 15 en la temporada regular, será el encargado de tratar de frenar a los Gigantes en el tercer juego en el Pacific Bell Park de San Francisco. Los Gigantes enviarán a la lomita a Russ Ortiz (14-10).