Cuando todo parecía estar en tranquilidad, una nueva arbitrariedad de Miguel Sanchiz, ahora en el baloncesto, puede que encienda otra mecha en el deporte.
Las elecciones irregulares de la Federación Panameña de Baloncesto (FEPABA) ponen en peligro esa armonía que existía hace unas semanas, cuando el Gobierno y Miguel Sanchiz intentaban buscar una solución a la crisis del Comité Olímpico.
El día de la elección de la FEPABA, Sanchiz aseguró que: “Si Pandeportes, que no tuvo presencia en la elección -aunque fue invitada-, no avala las elecciones o las desconoce, nosotros tenemos el aval de la Federación Internacional y el Comité Olímpico Nacional”.
Esta parte muestra el poco respeto de Sanchiz hacia el regente del deporte nacional.
La reacción de Rubén Cárdenas Jr., director de Pandeportes, no se hizo esperar. Y ayer señaló que “es una bofetada al deporte”. Agregó que esta institución deportiva no reconoce la legitimidad de la misma por las presuntas irregularidades en el proceso de elecciones.
Cárdenas indicó que “lo que se dio en Chitré fue algo privado en lo que alguien levantó los brazos y se proclamó, por lo que Pandeportes sigue con el curso normal de las elecciones hasta el día 30 de este mes, las cuales deben ser convocadas por el presidente, que de no hacerlo, entonces, por derecho propio, los participantes de la asamblea pueden coordinar un acto eleccionario que es lo que procede en estos casos”.
Este enfrentamiento augura un nuevo escenario de batalla entre los dos dirigentes del deporte.
Hay que recordar que Cárdenas y Sanchiz son parte del cuerpo negociador ante la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA).
A exactamente un mes (13 de enero) de la reunión del Comité Olímpico Internacional (COI), este enfrentamiento augura un nuevo escenario de batalla entre los dos dirigentes del deporte. Cosa que puede ser el prólogo de una suspensión ante el COI, por la testarudez de una de las partes.