Las ausencias de Pedro Martínez y Orlando Hernández le sirvieron de motivación al puertorriqueño Carlos Delgado para impulsar y anotar un par de carreras que permitieron a los Mets de Nueva York ganar ayer 6-5 a los Dodgers de Los Ángeles en el primer partido de la serie de división de la Liga Nacional.
Las lesiones de última hora, que dejaron al dominicano Martínez y al cubano Hernández fuera de la rotación del equipo, no afectaron para nada ni a la moral ni al bate encendido de Delgado, que en la parte baja de la octava entrada pegó sencillo impulsor que rompió el empate a 4-4 con la carrera de la ventaja anotada por el dominicano José Reyes.
Luego iba a surgir de nuevo el tercera base David Wright para pegar su segundo doble del partido y llevar al boricua Carlos Beltrán a la registradora con la anotación que iba a ser la del triunfo porque los Dodgers anotaron la quinta en la parte alta de la novena entrada.
Delgado en su primer partido de la fase final en 14 temporadas como profesional pegó cuatro imparables en cinco turnos al bate, incluido el jonrón solitario en la cuarta entrada con la que empató la pizarra a 1-1.
La victoria fue para el relevista dominicano Guillermo Mota (1-0), el cuarto lanzador que utilizó el mánager de los Mets, Willie Randolph, a pesar de haber permitido tres carreras en la parte baja de la séptima entrada.
En este partido el panameño Olmedo Sáenz bateó de 1-0 por parte de los Dodgers de Los Ángeles
El segundo juego de la serie es hoy a las 7 p.m., con el duelo entre Kuo y Glavine.
Mientras que el cerrador Huston Street trabajó el noveno episodio y aunque cedió un inatrapable y dio una base por bolas, logró sacar los tres últimos "outs" del partido, incluido un ponche, para asegurar la victoria y el segundo partido.
Mañana será el tercer juego entre Minnesota y Oakland en casa de estos últimos.
Por último, viajó a Tailandia e hizo realidad un sueño a base de sólidos golpes, cerrando un ciclo de enseñanzas y enormes sacrificios.