El presidente argentino, Carlos Menem, aceptó ayer martes el desafío propuesto por la oposición y apoyado por sus rivales peronistas para someter a un plebiscito su postulación a una segunda reelección, pero advirtió que los resultados serían de cumplimiento obligatorio.
"Ya que nos piden un plebiscito, vamos a la consulta popular o al plebiscito, pero vinculante. No nos vamos a prestar al torpe juego de los adversarios políticos", dijo el martes el presidente en un acto político.
En un intento por frenar la que sería la tercera postulación de Menem, ahora para las elecciones presidenciales de octubre, la opositora Alianza propuso el sábado que sean los argentinos los que decidan su posible candidatura mediante un plebiscito.
La propuesta, a la que se sumaron grupos rivales de Menem dentro del peronismo, incluía sólo la consulta en aquellas provincias controladas por la oposición.
Sin embargo, el precandidato del peronismo y actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, se sumó a la propuesta, pidiendo que sea realizada a nivel nacional.
Menem dijo que es "a partir del miedo" que sus opositores plantearon el plebiscito y aclaró que si hubiera aceptado en ese momento el desafío, "es un terremoto el que se produce en la República Argentina".
La Constitución le impide a Menem volver a postularse para un tercer período consecutivo, luego de que fue electo en 1989 y reelecto en 1995.
"No tiene sentido que no sea vinculante, tiene que serlo, para eso se le pregunta al pueblo. Si no es vinculante, que van a hacer con la Constitución?", señaló.
Además, el mandatario, en un tono irónico, se mostró agradecido por el pedido de la oposición.
"Le quiero dar las gracias a la oposición por esta propuesta de la consulta popular. Tengo la seguridad de que triunfaremos rotundamente a lo largo y a lo ancho de la República Argentina", señaló.
No obstante, las últimas encuestas evidencian un rechazo de más de 70 por ciento a una nueva reelección de Menem.
Los más estrechos colaboradores del presidente impulsan desde el año pasado una ofensiva para que pueda presentarse y un juez dijo este mes que Menem podía participar en las internas del Partido Peronista (Justicialista) el 9 de mayo.
Mientras tanto, la oposición y el grupo de Duhalde trataron de contrarrestar este fallo impulsando un juicio político al juez que habilitó su postulación.
También emitieron en el congreso una declaración en contra a la reelección, lo que fue criticado por Menem como un avance del poder legislativo sobre el judicial.
"Es tan grande el miedo que inmediatamente se aliaron algunos de los nuestros con la oposición para pedir la destitución o el juicio político a un juez que interpretó la Constitución como él cree que es", dijo Menem.
Si gana el plebiscito, "tendrá que ser candidato de los justicialistas y de los independientes para el 24 de octubre", añadió el mandatario.
El precandidato presidencial de la Alianza y actual alcalde de Buenos Aires, Fernando De la Rua, probablemente agilizaría la consulta popular impulsándola en su jurisdicción, la capital del país, donde habitan más de tres millones de personas.
De la Rua supera a todos los posibles rivales peronistas en las encuestas de opinión, aunque durante los últimos meses el partido de gobierno ha ido ganando terreno.
"Vamos a llamar a un plebiscito en la capital", dijo a Reuters ayer martes un portavoz del sector político del alcalde.
Según el analista político Ricardo Rouvier, la aceptación de Menem al desafío de la Alianza es "dejar a Duhalde del lado de la Alianza" y quedar luego como jefe del partido peronista.
El analista dijo a Reuters que el presidente no tiene posibilidades de ganar el plebiscito, porque no tiene votos suficientes en las principales regiones del país, como la capital federal y sus zonas aledañas.