Carlos Miranda, acompañado por su abogado Miguel Rodríguez, compareció el pasado jueves ante la Fepafut para presentar las pruebas solicitadas por esta entidad a raíz de las declaraciones que brindó el último domingo a TV-MAX, en las cuales aseguraba que le habían confiado que el Atlético Chiriquí había sobornado a su rival de turno, el Plaza Amador, para que perdiera este duelo.
Según contó Rodríguez a este medio, él y su cliente presentaron dos declaraciones notariales bajo la gravedad de juramento de testigos que se encontraban en un centro comercial, en un restaurante en particular, quienes advirtieron haber estado presentes cuando varios jugadores del conjunto placino le mostraron (a Carlos Miranda) su inquietud y descontento, luego de haberse enterado que se le habían entregado 4 mil dólares a los directivos del Plaza Amador para que exigieran a sus jugadores falta de eficacia en el juego ante Atlético Chiriquí, para permitir que estos ganaran.
Ramón Cardoze, vicepresidente de la Fepafut, dijo que las pruebas mostradas fueron enviadas directamente a la Comisión de Ética, que será la encargada de hacer las investigaciones pertinentes y, a la postre, dictar sentencia.