El Manchester United venció ayer al Liverpool en Anfield (0-1) tras un partido muy serio en el que descubrió su cara menos virtuosa y, con un despliegue mínimo en ataque, se llevó tres puntos vitales en la carrera por el título de liga gracias a un gol del argentino Carlos Tevez al final de la primera parte.
El Liverpool dominó casi en su totalidad el primero de los dos actos, pero acabó pagando muy caro su bajada de tensión en los últimos cinco minutos, en los que el United aprovechó su única oportunidad.
El español Rafa Benítez, entrenador del Liverpool, dispuso de nuevo la alineación del 0-4 en Marsella y asfixió desde el primer minuto al Manchester con una presión que comenzaba en Torres y Kuyt y que atenazaba a Hargreaves y Anderson en la medular, con Mascherano y Gerrard, más pendientes de destruir que de otra cosa.