D espués de tanto invertir en los llamados "galácticos" del fútbol, ahora el Real Madrid se ha propuesto reconocer y valorar la trayectoria de aquellos futbolistas de su cantera que también han mostrado con creces tener gran talento para jugar el deporte que apasiona a las multitudes.
Uno de esos íconos es el "Ice Man" Iker Casillas, a quien el presidente de la entidad "blanca", Ramón Calderón, quiere cuidar como nadie.
Por ello desea que el guardameta tenga un contrato vitalicio para que se retire del fútbol en activo en el Madrid.
El presidente del club "blanco" lanzó esta propuesta la semana pasada al representante del guardameta, Ginés Carvajal, aprovechando que en esa reunión también le prometió un contrato de por vida a otro de los jugadores que él representa: Raúl González (noticia desvelada por Telecinco).
Calderón sabe que Casillas tiene contrato con el Madrid hasta junio de 2011, pero quiere premiarle por el excelente rendimiento que está mostrando y que ha llevado al equipo al sitial en el que se encuentra actualmente.
Y es que el arquero español ha sido tan clave en los partidos que el elenco ha disputado, sobre todo en la Liga Española, que en muchos ha terminado como el héroe "de los madridistas "blanco" y villano de los rivales.
Reacción.
Ginés Carvajal le agradeció enormemente al presidente blanco el interés y la confianza en el portero, pero cree que todavía es pronto para hablar de un contrato a perpetuidad para un jugador con tan sólo 26 años.
Situación.
El dirigente madridista espera que finalmente el jugador acceda a firmar dicho contrato para evitar situaciones tensas como las que ya vivió Casillas en el año 2005.
En aquel entonces, el portero estuvo agobiado porque Florentino Pérez no movía ficha para renovarle, como a los galácticos, mientras los equipos más potentes de Europa (sobre todo el Manchester United) le tentaban con ofertas irrechazables.
La afición se movilizó para pedir un mejor trato a Iker. Hasta el punto de que la peña Olaf el Vikingo iba a iniciar, junto a numerosos madridistas, una recogida de firmas en los aledaños del Bernabéu para presentarlas en las oficinas del club con un objetivo: que Florentino se rindiera y lo tratara como a un crack.
Estas manifestaciones fueron precisamente las que hicieron que el ex presidente reaccionara de inmediato y le renovara a razón de nueve millones brutos por temporada.
En aquella ocasión, Iker dijo: "Respiré porque me quedaba. Quiero estar aquí toda mi vida".
De la misma forma piensa Calderón, quien ahora se ha planteado la idea de que su guardavallas indiscutible, tenga un contrato vitalicio.