La estrella de Los Angeles Lakers, Kobe Bryant, tendrá ante sí de nuevo la oportunidad de ver frente a frente a la mujer de 19 años que lo acusó de una supuesta violación.
Pero esta vez el escenario no será una habitación de un lujoso hotel del área turística de Vail (Colorado) sino la sala de audiencias de un tribunal de justicia en el Condado de Eagle.
La mujer testificará el próximo miércoles a puerta cerrada para responder a las preguntas que la defensa tiene preparadas sobre su historial sexual.
Los expertos juristas consideran que la joven podría haber comenzado ya a reunirse con los fiscales que llevan el caso para repasar las respuestas a un interrogatorio sin limitaciones y muy agresivo por parte de la defensa.
También la fiscalía podrá hacerle preguntas y el resultado del interrogatorio puede ser de gran importancia para el futuro juicio que se va a celebrar contra Bryant.
Los abogados defensores, que pidieron al juez del caso, Terry Ruckriegle, poder llevar a la mujer al estrado para realizarle algunas preguntas, quieren dejar constancia de la historia sexual de la joven, ya que justifican que es relevante en las investigaciones.
Los abogados de Bryant insisten continuamente en dar a conocer la vida sexual de la adolescente, ya que según ellos la mujer ha tenidonumerosos encuentros sexuales, incluyendo el mismo día cuando supuestamente fue atacada por Bryant en el hotel donde trabajaba.
Se especula que las lesiones de la joven pueden haberse producido al tener ésta una relación sexual con otro hombre, horas después de haber estado con Bryant, algo que la fiscalía niega rotundamente.
La abogada, Karen Steinhauser, que ha trabajado anteriormente con víctimas de violación y acoso sexual, explicó que la acusadora va avivir un momento muy difícil en su vida.
"Revivir lo que realmente ocurrió esa noche va a ser muy difícil para esta joven de 19 años. Cuando una persona es preguntada por cosas tan personales y privadas, lo más natural es sentir un gran temor y pena", comentó la experimentada litigante.
En términos parecidos se manifestó Bruce Carey, otro fiscal que ha llevado juicios de esta índole anteriormente, aunque éste explicó que si el acusador no tenía nada que esconder no era tan importante la preparación antes del juicio. "Me imagino que debe ser tremendamente difícil, pero si no setiene nada que esconder la joven no tendrá ningún problema", explicó Carey.