El entrenador del Inter, el portugués José Mourinho, el “técnico rebelde”, añadió ayer una nueva sanción a su historial de polémicos comportamientos dentro y fuera del campo, donde sus excesos verbales le han costado más de un disgusto.
Mourinho ha sido sancionado con un partido de suspensión y a pagar una multa de 21,000 dólares por el juez deportivo de la Liga de Fútbol italiana, tras haber sido expulsado del campo durante el último encuentro liguero contra el Cagliari.
El juez ha dictaminado que Mourinho debe pagar una multa por “haber criticado en el minuto 13 del segundo tiempo una decisión arbitral y haber proferido fuertes insultos” al colegiado durante el encuentro del domingo. El técnico portugués ya había sido expulsado en otras dos ocasiones desde su llegada al calcio italiano.