Carlos Castillo, presidente de la Federación Panameña de Natación (FPN), manifestó que no se eligió la vía de la “universalidad”, que le aseguraba a Panamá la presencia de dos nadadores (una dama y un caballero) en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, por respeto a “ambos atletas (Edgar Crespo y Diego Castillo)”.
De haber optado por la “universalidad” como mecanismo clasificatorio, la federación habría tenido que descartar a un nadador y designar a una dama, en este caso, a Samantha Hoss.

El dirigente alegó que Crespo y Diego se esforzaron por hacer el tiempo de selección olímpica (invitacional) y que, por eso, eligieron --a sabiendas de que no era seguro-- apostar porque la FINA enviara las invitaciones, lo que no ocurrió el pasado 20 de junio, cuando vencía el plazo.
“Se cometió un error, pues había que decir (cuando los atletas hicieron las marcas), que se tenía que esperar una invitación o ratificación de la FINA”, confesó el jefe de la FPN.
Dijo que, “lamentablemente”, se le ha criticado porque su hijo (Diego) está “metido en esto”.
El contraste.
La decisión de Castillo contrasta con el actuar de la Federación Uruguaya de Natación (FUN), que, a pesar de tener tres atetas (masculinos) con marca B, se decidió por la universalidad, por lo que la sirena Inés Remersaro y el tritón Gabriel Melconian serán los nadadores celestes en Londres 2012.
La FUN --que se basó en criterios técnicos-- descartó a Martín Melconian y a Martín Kutscher.
Para la federación charrúa, la opción de esperar que la FINA enviara las invitaciones tenía el riesgo de que sus tres nadadores quedaran fuera de Londres.
Si la FPN hubiese imitado a la FUN, Crespo --por mérito y rendimiento-- y Hoss hubiesen sido los elegidos para participar en Londres.