El presidente Fidel Castro abrió ayer fuegos contra los candidatos a la presidencia de Estados Unidos y les calificó de "aburridos e insípidos", a la vez que aseguró que cualquier eventual cambio en la política entre los dos países deberá provenir unilateralmente desde Washington.
Desde la eliminación del embargo hasta la Ley de Ajuste y el retorno a Cuba de la base de Guantánamo, las medidas para mejorar las relaciones deben ser adoptadas incondicionalmente por Washington, aseguró Castro en un discurso de 45 minutos desde esta población.
"Renovemos una vez mas lo que juramos...la Ley de Ajuste debe cesar...el bloqueo debe cesar", dijo Castro.
Los cambios "tienen que ser unilaterales porque el bloqueo y la guerra económica contra Cuba por parte de los que dirigen ese país son unilaterales", añadió en medio de gritos de la multitud de "Cuba sí, yanquis no".
Castro, desde un podio frente a mas de 200,000 personas, habló desde esta localidad donde se produce 70% del famoso tabaco cubano y ubicada a 147 kilómetros al occidente de la capital.
Buena parte de su discurso estuvo dedicada a los aspirantes a la presidencia de Estados Unidos y en especial al candidato del Partido Republicano, George W. Bush, al que con espíritu de sincero adversario le sugiero que recapacite...y no corra el riesgo de convertirse en el décimo presidente que pasa de largo contemplando con amargura...una revolución en Cuba que no se doblega, ni se rinde, ni puede ser destruída".
En la convención republicana que otorgó la nominación a Bush en Filadelfia, se adoptó una plataforma política que incluye referencias a Cuba y a mantener sanciones hacia la isla como el embargo, implantado en 1962, hasta tanto se produzcan en este país elecciones y se libere a presos políticos, entre otras medidas.