Hace dos noches Esequiel Castro fue proclamado ganador del premio Eclipse como el mejor aprendiz de la hípica estadounidense. Seis meses antes Castro había declarado a El Panamá América que "estoy concentrado en hacer lo mejor posible, ya que primero hay que lograrlo para después celebrar", en referencia a codiciado galardón hípico.
Evidentemente se concentró lo suficiente e hizo lo mejor posible, ya que desde el 28 de julio del año pasado -fecha de la entrevista - hasta diciembre ganó más de 150 carreras e hizo más que cualquier otro jockey de su categoría en los más de cien hipódromos reconocidos en Estados Unidos.
"Me siento muy contento. Cuando llegué a Estados Unidos no me imaginaba que podría optar por un premio Eclipse y mucho menos ganarlo", dijo Castro a El Panamá América vía telefónica desde La Florida.
Relató que durante la premiación correspondió a Jerry Bailey, el mejor jinete de Estados Unidos, anunciar quién era el ganador del premio al mejor novato e incluso Bailey le hizo entrega de la placa conmemorativa.
Castro, quien nació en Los Santos el 10 de abril de 1985, dijo que planea seguir montando por lo menos un año más en La Florida y dependiendo de cómo se desarrollen los acontecimientos decidirá su futuro.
Ponderó el trabajo de su agente de montas, Mike González, en quien reconoció a un gran colaborador debido a sus buenos contactos en el área y al dominio que tiene tanto del español como del inglés: "Hacemos una buena pareja".
"Eddie" Castro, como se le conoce en Estados Unidos, reveló que su inglés todavía no es perfecto, pero que entiende lo suficiente para poder seguir las instrucciones de los entrenadores al momento de ir a las competencias.
Señaló que aunque quisiera venir a Panamá para ver a su familia, "ahora mismo no me conviene, ya que tengo que atender el negocio".
Castro, quien egresó del Centro de Formación de Jinetes Laffit Pincay Jr. el 5 de diciembre del 2003, ganó cinco carreras en una tarde en varias ocasiones el año pasado, pero estimó que el mejor momento que vivió fue cuando ganó su primer clásico por 100 mil dólares.
Dijo que los nervios son cosa del pasado y ahora procura estar los más concentrado posible cuando sube con un caballo a una pista de carreras.
"Acá he aprendido a sobrellevar a los caballos, a ahorrar terreno y a conservar la calma", sostuvo. Durante la entrevista con El Panamá América ayer el aprendiz del año en Estados Unidos se mostró muy animado, aunque reconoció que por estos días la competencia en Miami está más fuerte debido a la presencia de los mejores caballos, jinetes y entrenadores de Nueva York.
"Es cuestión de esperar hasta marzo cuando ya comiencen a normalizarse las cosas y mientras tanto trataré de aprender todo lo que pueda montando y compitiendo junto a estos jinetes", terminó.
Castro seguirá atendiendo su negocio
Las montas del panameño produjeron 3.9 millones de dólares el año pasado.