En teoría y por tradición, Honduras debería quedarse con el primer lugar de la primera fase eliminatoria hacia los Juegos Olímpicos de Beijing.
Pero la realidad es que nuestra selección Sub-23 no llega en buena forma al torneo que arranca el 7 de noviembre con el duelo entre el anfitrión Panamá y El Salvador.
El mismo estratega colombiano Alexis Mendoza dijo que somos el equipo que menos se preparó y dependeremos de nuestras individualidades.
Los salvadoreños no prometen nada, pero al ritmo del armador Dennis Allas, de San Salvador, pretenden hacernos daño. Juegan con un 3-5-2 y empataron sus dos últimos juegos amistosos (0-0 ante Trinidad y 2-2 ante Costa Rica).
El combinado panameño tiene todas las de ganar. Sus armas son Edwin Aguilar del club Coatzacoalcos de México y David Arrue del Carmelita tico. La "Marea Roja" es el rival a vencer en la triangular.