Varios ríos que habían alcanzado niveles peligrosamente altos y amenazaban con desbordarse en esta capital estatal, ya inundada, bajaron ayer de caudal para alivio de los vecinos.
La Comisión Nacional de Aguas cerró el miércoles dos compuertas que habían liberado agua del dique Las Penitas, cuyo embalse empezaba a desbordarse. El río Grijalva había estado a punto de desbordar una barrera de contención provisional levantada con sacos de arenas, de 33 kilómetros de longitud, que protege el centro comercial de Villahermosa. Parte de la ciudad y unos 900 asentamientos en la región estaban inundados.
Para ayer el río había bajado su caudal en 4 centímetros, aunque seguía por encima del nivel de inundación.
"Siento un poco de alivio porque salimos del peligro inmediato", dijo María de la Luz Hernández García, que se mudó a su kiosco de frutas cuando las aguas del Grijalva la expulsaron de su casa en la capital del estado de Tabasco, en el Golfo de México.
El río Carrizal bajó unos 15 centímetros y el Samaria unos 66 centímetros después de causar grandes inundaciones en la ciudad.
"Ha pasado lo peor, que era el pico", dijo José Luis Adame, gerente regional de la comisión. "No habrá más inundaciones grandes".
La ciudad de 475.000 habitantes ha estado inundada parcialmente durante 41 días y ayer el agua llegó hasta los techos.
Más de 235.000 personas fueron evacuadas y 45.855 estaban alojadas en refugios provistos por el gobierno.
Las autoridades dijeron que las aguas tardarán unas dos semanas en retirarse.
En una entrevista con la red Televisa, el director de la comisión Guillermo Guerra defendió al organismo de las críticas de los vecinos enfurecidos.
Dijo que las lluvias de setiembre y octubre estuvieron entre las más intensas de los últimos 50 años.
"Por seguridad no podíamos permitir que los diques subieran por encima de cierto nivel", dijo, pero el nivel de Penitas había descendido lo suficiente para permitir una liberación reducida de aguas durante una semana, hasta que el embalse pueda absorber agua de lluvia sin desbordar. Guerra dijo que las mareas altas también habían elevado los niveles de los ríos.
Soldados y trabajadores de la comisión que pasaron días levantando muros de bolsas de arena se tomaron ayer un descanso, pero sin dejar de vigilar el estado de las aguas.
La Unión Ganadera de Tabasco reclamó el cierre definitivo de las compuertas.
"Basta de causar perjuicios al estado de Tabasco, los pobres, los ruralistas", dijo el presidente de la unión, Martín Ferrer Jiménez, en un comunicado. "Comisión Nacional de Aguas y Comisión Federal de Electricidad, ¿van a reparar los daños que están causando?"
Por otro lado un barco de pesca que transportaba a una veintena de inmigrantes ilegales centroamericanos se habría hundido frente a la costa de Chiapas, en el sur de México, con un balance de unos 7 muertos y 8 desaparecidos.
Cinco personas sobrevivieron al naufragio el martes a la noche frente al pueblo costero de Suchiate, según la capitanía del puerto.
Las autoridades rescataron ayer los cadáveres de seis hombres y una mujer. Los sobrevivientes dijeron que el bote había zarpado de Puerto de Cos en Guatemala y que los inmigrantes aparentemente iban a Estados Unidos en busca de trabajo.
No apareció el bote ni se conocen las causas del accidente.
Las autoridades aún buscaban a los ocho desaparecidos.