Cuba celebró ayer una de las fechas más importantes de su calendario político, recordándole al mundo cómo el gobierno revolucionario del presidente Fidel Castro ha desafiado a sus detractores para llegar a las puertas del siglo XXI.
Un editorial del periódico estatal Trabajadores hizo alardes en torno a los pronósticos errados de "los imperialistas" de que el gobierno de Castro, como otros estados comunistas del ex bloque soviético, se derrumbaría a fines de la década de 1990.
"Pero la década está por terminar y aquí estamos los cubanos celebrando este nuevo aniversario del asalto al cuartel Moncada... seguros no sólo de que nuestra Revolución seguirá existiendo, sino también confiados en que la humanidad toda habrá de realizar algún día sus mejores sueños de redención y de justicia", dijo el editorial
Se refería al 46 aniversario del ataque lanzado por Castro el 26 de julio de 1953 contra el cuartel militar Moncada, en la ciudad oriental de Santiago de Cuba.
Ese acontecimiento, recordado anualmente como el "Día de la Rebeldía Nacional", desató el levantamiento armado de Castro contra el dictador Fulgencio Batista.
El asalto al cuartel Moncada fracasó, dejando a Castro dos años en la cárcel y a muchos de sus compañeros combatientes muertos.
Sin embargo, fue el catalizador del respaldo popular que lo ayudó, a la larga, a derrocar a Batista, tras una guerra de guerrillas de dos años que culminó con el triunfo de la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959.
Cuando el bloque soviético cayó, Cuba se hundió en una crisis económica durante la década de 1990 que muchos pronosticaron provocaría la caída de Castro. El diario Trabajadores la llamó "una dura década". Sin embargo, con la consigna "!Socialismo o Muerte!", Castro sobrevivió para celebrar el 40 aniversario de su revolución a principios de este año y a sus 72 años parece llevar firmemente las riendas del poder en Cuba.
El ataque al cuartel Moncada fue, dijo Trabajadores, la base sobre la cual la Revolución Cubana "se mantiene firme y victoriosa después de tantos años de constantes agresiones por parte de la más inescrupulosa y poderosa potencia mundial que haya existido nunca".
El periódico se refería al archienemigo político de Cuba, Estados Unidos, que ha buscado por numerosas vías, incluyendo los intentos de asesinato y las sanciones económicas, derrocar al líder cubano desde poco después de su revolución.
Castro tenía previsto pronunciar un discurso principal la noche del lunes en la capital provincial de Cienfuegos, en el centro de Cuba.
Su más reciente discurso importante duró seis horas y los cubanos se preparan para otro maratónico discurso en conmemoración del aniversario del Moncada.
"Sí, lo voy a ver. Es historia, ¿no? ¿Quién esperaba que Fidel duraría tanto tiempo?", dijo el pescador Pedro Maza, oscilando una caña de pescar en el Malecón de La Habana.
Como muchos cubanos, Maza se describió como un fiel "fidelista", aunque no un comunista intransigente: "Admiro su coraje por el ataque de Moncada y todo lo que vino después, pero no estoy de acuerdo con todo lo que dice el sistema ahora".
Durante el día, niños recrearon el asalto al cuartel Moncada, empuñando rifles de utilería y vistiendo pañuelos de colores rojo y negro del movimiento rebelde 26 de julio, de Castro, llamado así por el asalto. Se espera que unas 100.000 personas asistan a la celebración al aire libre que se llevará a cabo la noche del lunes en Cienfuegos.
Algunos atletas cubanos ganadores de medallas en los Juegos Panamericanos, que se celebran actualmente en Winnipeg, Canadá, viajarán de regreso a la isla caribeña para unirse a las celebraciones. Castro ha sido siempre un amante de los deportes y le gusta asociarse con los éxitos deportivos de Cuba. La isla, de 11 millones de habitantes, se encontraba en segundo lugar el lunes, después de Estados Unidos, en la tabla de ganadores de medallas de Winnipeg.