El Celta de Vigo hizo bueno el triunfo logrado en el partido del Santiago Bernabéu (1-2) y se clasificó, por segunda temporada consecutiva, para las semifinales de la Copa del Rey después de eliminar al Real Madrid, tras empatar hoy a dos goles en un partido vibrante y en el que le tocó sufrir hasta el último segundo.
La plaga de lesiones en defensa -Marcelo, Varane, Pepe y Carvajal- y el resultado adverso de la ida (1-2) animaron a Zinedine Zidane a situar al brasileño Casemiro como compañero de Sergio Ramos en el centro de la defensa, una apuesta que le dio mayor salida de balón a los suyos.
Lucas Vázquez y Cristiano Ronaldo marcaron los tantos del Madrid, mientras que un autogol de Danilo y otro de Wass le dieron la clasificación al Celta.