El Atlético de Madrid, defensor del título, pinchó ayer ante el Celta (2-2) en el estadio Vicente Calderón, y el Granada asaltó San Mamés, donde pudo con el Athletic (1-0).
El conjunto de Diego Pablo Simeone, que se presentaba en esta cuarta jornada de Liga, tras caer en Atenas ante el Olympiacos en el estreno de Champions, no pudo con un Celta valiente, pero que tuvo en su portero, Sergio, a su mejor jugador.
Al Atlético le volvieron a penalizar sus errores atrás. Los aprovecharon el argentino Pablo Hernández (con un remate espectacular) y Nolito, al transformar un penalti involuntario que cometió el uruguayo Diego Godín.
Por otro lado, el Granada, dirigido por un extécnico del Athletic como Joaquín Caparrós, dio la sorpresa en San Mamés, donde venció por 1-0 con una diana del colombiano Jhon Córdoba.
Al equipo vasco le faltó capacidad para desarbolar la magnífica disposición táctica del conjunto granadinista.