Centroamérica amaneció este viernes poco esperanzada en que Estados Unidos abra su mercado, cese las deportaciones de inmigrantes ilegales e inyecte una ayuda millonaria para su reconstrucción, dos días después de la conclusión de la gira de cuatro días de Bill Clinton.
La prensa centroamericana expresó en sus espacios editoriales sus dudas sobre los alcances de la visita del mandatario estadounidense, al tiempo que destacadas figuras de la política interna indicaron que hubo demasiada euforia y pocos resultados.
El rector de la influyente Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), el sacerdote jesuíta José María Tojeira, consideró que el llamado en materia de inmigración que planteó Clinton en el congreso salvadoreño el miércoles "fue muy pobre", al pedir a los países del istmo desalentar la inmigración ilegal.
"Ese llamado del presidente Clinton es un llamado hipócrita, es el llamado de los ricos diciéndoles a los pobres que no molesten sencillamente", estimó Tojeira.
PRENSA NICARAGUENSE RESENTIDA
Por su parte, la prensa nicaragüense se mostró ayer "resentida" por una presunta preferencia del presidente Bill Clinton por su colega de Honduras, Carlos Flores, por sobre el mandatario nicaragüense, Arnoldo Alemán, durante la gira que realizó esta semana a tierras centroamericanas. Según el diario La Prensa, cuando Clinton visitó Honduras el pasado martes, viajó en el mismo helicóptero que su homólogo Carlos Flores y almorzó con él, pero no ocurrió así cuando hizo escala el lunes en Nicaragua.
Según la prensa nicaragüense, Clinton habría desairado a Alemán porque no lo invitó a viajar en su misma nave a Posoltega -zona de desastre provocada
por el huracán Mitch en octubre- y tampoco almorzó con él.
Asimismo, La Prensa lamentó que Clinton no haya hecho ofrecimientos concretos en Nicaragua, mientras que en Honduras "anunció una cooperación económica de más de 300 millones de dólares y ofreció donar de inmediato 56 millones".
El Nuevo Diario, por su parte, publicó una fotografía de la cumbre del pasado jueves en Antigua, Guatemala, en la que aparecen Clinton y Flores estrechándose la mano, y Alemán está en el medio sonriendo "y mirando hacia la nada".
DAMNIFICADOS DE HONDURAS
"Yo me siento acabado. El presidente de Estados Unidos vino, pero todo sigue igual: si no trabajo no como", manifestó Germán Ponce, uno de los miles de damnificados que vive hacinado con su familia en un albergue al sur de Tegucigalpa.
Soportando el mal olor de las letrinas comunes, la falta de agua potable y comida, la polvareda que se levanta con el viento, los damnificados hondureños que habitan en pequeños cuartos de casi dos metros cuadrados, en los llamados "macro albergues", se mostraron pesimistas respecto a la visita que efectuó a Centroamérica el presidente Bill Clinton esta semana. "En Honduras hay mucho ladrón. Clinton podría enviar la ayuda pero si no se vigila esa plata, se va para otro lado. No he recibido nada de nadie y yo ya no espero nada", aseguró don German, de 47 años, quien perdió todo cuando el río Choluteca, que atraviesa Tegucigalpa, arrasó colonias enteras, fábricas y pequeñas granjas, cuando se desbordó como efecto del ciclón Mitch.
DUDAS SOBRE CLINTON
La prensa hondureña también emitió serios comentarios con respecto a la visita, destacando las promesas del presidente estadounidense, Bill Clinton, de impulsar el libre comercio, pero también las dudas que quedan tras concluir el pasado jueves la gira del mandatario por los países de América Central afectados por el huracán Mitch en octubre y noviembre pasados. "Clinton promete liberar comercio", coinciden La Prensa y El Heraldo en los titulares principales de primera plana, donde informan sobre la firma de la declaración conjunta de Antigua (Guatemala) entre los mandatarios de Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos.
Por su parte, La Tribuna, propiedad del presidente Carlos Flores, dio énfasis en el titular de primera plana que "Centroamérica buscará en bloque la reconstrucción y transformación", y resaltó que "el presidente Clinton se comprometió en ayudar a lograrlo".
DECEPCION POR PROMESAS
Mientras tanto, el diario Prensa y analistas de Guatemala expresaron ayer decepción ante los resultados de la cumbre del presidente estadounidense, Bill Clinton, con sus homólogos de Centroamérica y República Dominicana, en la que prometió medidas para detener la deportación de ilegales y ampliar los beneficios arancelarios a la región.
Se "elucubró mucho en cuanto a la visita del presidente Clinton y los beneficios que se podían obtener, pero no hubo los resultados esperados", afirmó el ex vicepresidente guatemalteco Roberto Carpio. En su opinión, lo beneficioso de la cumbre -celebrada el jueves en
"Al principio de la visita hubo demasiada euforia y confianza de que Clinton dejaría a los centroamericanos los millones de dólares ofrecidos, pero no fue así", señaló el obispo. La prensa guatemalteca también coincidió en lamentar lo poco fructífera que fue la cumbre del jueves, con que el mandatario norteamericano culminó una gira de cuatro días por Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, los países más afectados por el huracán Mitch, en octubre y noviembre pasados.
"La gira representó más una oportunidad de distraer la atención sobre
temas domésticos, que la auténtica intención de solidaridad en la búsqueda de soluciones a los problemas, muchos de ellos derivados de la errática política exterior de Washington", añadió el rotativo.
No obstante, admite "la valentía que mostró Clinton al reconocer que Estados Unidos cometió un error que no debe repetirse, con su intención
directa o indirecta en el conflicto armado de Guatemala, pero tampoco se comprometió a buscar un resarcimiento por los daños provocados a las víctimas de la guerra". Siglo XXI destacó, por su parte, que "seguirán las deportaciones" y que "al despedirse el presidente Clinton no aceptó los pedidos de sus homólogos y de diversos sectores sociales respecto a suspender la deportación de ilegales, pero ofreció que impulsará la revisión de leyes migratorias vigentes".
El diario El Periódico indicó que "Centroamérica arranca declaraciones de buena voluntad a Clinton" y "puras promesas y ofrecimientos". Mientras que El Gráfico señaló "pocas esperanzas para los inmigrantes" y el rotativo Nuestro Diario simplemente dijo "Clinton se fue".