Estados Unidos anunció ayer la certificación de Bolivia, Colombia, México y Perú por su buena cooperación en la lucha contra el narcotráfico.
Pero Washington le negó la plena certificación a Paraguay, por considerar que el gobierno de Asunción no hace lo suficiente para parar el contrabando de 40 toneladas al año de cocaína desde Bolivia ni frenar el aumento en el cultivo de marihuana.
Las operaciones anti-drogas fueron paralizadas en Paraguay en 1998 por las elecciones y la crisis política que les siguió, dijo un informe del Departamento de Estado.
No obstante, el presidente Bill Clinton decidió darle una certificación parcial a Paraguay, evitando que se imponga sanciones económicas y comerciales al país sudamericano.
Colombia fue certificado por Washington tras cuatro años de difíciles relaciones con el anterior presidente, Ernesto Samper, cuyo gobierno fue "decertificado" en 1996 y 1997 por sospechas de que recibió dinero del Cartel de Cali.
Brasil, la República Dominicana, Ecuador, Guatemala y Venezuela fueron certificados plenamente, como lo han sido cada año en que han aparecido en la lista de los principales países donde se produce o trafica drogas.
Panamá, el único país latinoamericano aparte de Colombia que ha sufrido una decertificación (en 1988 y 1989), obtuvo la máxima aprobación este año.
Myanmar y Afganistán fueron "decertificados" por no cooperar con Estados Unidos, mientras que Cambodia, Nigeria y Haití recibieron certificaciones parciales.
Los países señalados como grandes productores de drogas o rutas de tránsito para el año 1998 son 28: Afganistán, Aruba, Bahamas, Belice, Bolivia, Brasil, Myanmar, Camboya, China, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Haití, Hong Kong, India, Jamaica, Laos, México, Nigeria, Paquistán, Panamá, Paraguay, Perú, Taiwán, Tailandia, Venezuela y Vietnam.
PARAGUAY RECHAZA DECISION
En un comunicado divulgado poco después de conocerse la decisión del Gobierno de Bill Clinton de incluir a Paraguay con certificación condicionada "por interés vital para EEUU", la Cancillería local sostuvo en un comunicado oficial que el Gobierno de Cubas "no reconoce a ningún Estado facultades ni atribuciones para juzgar o condenar a otro Estado".
El jefe antidrogas, comisario Ricardo Villamayor expresó a su turno a la AFP que la certificación condicionada "es una preocupación pero al mismo tiempo un aliento para seguir trabajando, trabajando y hacer más esfuerzos".
La certificación condicionada "es un motivo de preocupación para nosotros y nos da oportunidad de revisar dónde estamos fallando", comentó.
PERU Y VENEZUELA CELEBRAN
Por su parte, Perú Perú y Venezuela celebraron la certificación y dijeron que ese hecho "es muy importante" para la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que completan Bolivia y Ecuador.
"Felicitamos al Gobierno del presidente Andrés Pastrana y las autoridades encargadas del combate contra las drogas", dijo el ministro peruano de Asuntos Exteriores, Fernando de Trazegnies, quien participa en Bogotá en una reunión de cancilleres de la CAN.
Por su parte, el jefe de la dimplomacia venezolana, José Vicente Rangel, dijo que, aunque "como latinoamericano repudio el proceso de certificación, me siento profundamente satisfecho por lo ocurrido con Colombia y comparto la alegría de su pueblo".
"Este es un hecho importante para la Comunidad Andina", puntualizó Rangel.
SATISFACCION COLOMBIANA
El Gobierno de Colombia expresó también su satisfacción por la decisión estadounidense de certificar plenamente su cooperación, situación que no se había registrado en los últimos cuatro años.
El ministro de Relaciones Exteriores Guillermo Fernández de Soto declaró poco después de que en Washington se anunció el otorgamiento de esa certificación, que "para Colombia es motivo de total satisfacción".
Fernández de Soto destacó que se trata de un reconocimiento a la gestión antidrogas "después de pasar por una etapa muy difícil en las relaciones con EU", en clara referencia al anterior gobierno de Ernesto Samper.
Se inicia ahora, dijo el canciller, "una nueva etapa en la normalización de las relaciones en la diversificacion de la agenda bilateral y en el fortalecimiento de la cooperación recíproca en varios campos".
REACCIONES ENCONTRADAS EN MEXICO
La certificación de México provocó reacciones encontradas entre legisladores mexicanos.
La oposición en el Senado demandó que la Cancillería emita una nota diplomática de protesta por el proceso de certificación, mientras que el oficialismo en la cámara alta dijo que era un "reconocimiento" a México.
El proceso de certificación "es absurdo porque ofende la dignidad del pueblo de México, constituye una violación al derecho internacional y cancela los esfuerzos de cooperación bilateral en la lucha antidrogas" declaró a la AFP Jorge Calderón, secretario de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado mexicano.