Cuando Chiriquí anotó la carrera que le daba la victoria por abultamiento de carreras sobre Los Santos en el séptimo partido de la serie de campeonato de la Liga Central el miércoles por la noche, el receptor César Quintero se encontraba metido en la cueva arreglando sus enseres de receptoría. Minutos más tarde sucedería lo inesperado.
Inmersos en la alegría que le producía la victoria y su clasificación a la final del torneo, los peloteros chiricanos se volcaron al terreno de juegos del Estadio Rod Carew para celebrar. Quintero fue el último jugador que se unió a la celebración y también fue el primero en dejar la misma.
En medio del jolgorio, Quintero sufrió una caída que le dejó como consecuencia una luxación en la clavícula derecha, la de su brazo de tirar.
"Estaba jodiendo en la celebración. Me tiré y bueno pues.. me lesioné", dijo Quintero a Panamá América desde una de las salas del Hospital Nacional, donde está internado a la espera de una operación a la que será sometido para reparar el daño.
El jugador dijo que la operación tendría un costo de 6 mil dólares; sin embargo, hasta ayer por la tarde no había recibido notificación de quiénes se harían responsables de la misma.
La lesión que sufrió Quintero tardará al menos siete meses en sanar, razón por la que el pelotero tendrá que descartar su participación en la serie final del LXIV torneo mayor que se inicia mañana en Chitré y con la selección nacional en las competencias internacionales.
"Era mi primera final y ahora no voy a poder jugarla. Bueno.. por algo será", argumentó con cierto grado de nostalgia el máscara.