Londres/EFE. El capitán del Arsenal, Cesc Fábregas, ha dicho que odió estar de baja y que le preocupó cómo aguantaría su pierna dañada tras regresar a los terrenos de juego en el derbi con el West Ham del pasado sábado.
Durante la convalecencia de dos semanas a la que le confinó una lesión de ligamentos, el centrocampista "gunner" aseguró que deseó volver cuanto antes junto a sus compañeros de plantilla.