En medio de críticas de los grupos opositores el presidente Hugo Chávez celebró ayer el noveno aniversario de su fallida revuelta militar, hecho que calificó como "una fecha patria" y comparó con la declaración de independencia de este país en el siglo XIX.
Chávez, un teniente coronel retirado de 46 años, inició los actos de celebración con una caravana desde el Campo de Carabobo, monumento histórico que conmemora la última batalla que selló la independencia de Venezuela el 24 de junio de 1821.
El presidente justificó ayer la celebración señalando que su intentona golpista representó "un llamado de alerta" de las filas militares "bolivarianas" que "llamó a un pueblo que siguió y continua apoyando un proceso que gracias a Dios tomó el camino pacífico, tomó el camino democrático".
Comparó la fecha de su alzamiento con el 19 de abril de 1810, cuando se declaró la independencia de Venezuela.
Descartó, durante su programa radial dominical "Aló Presidente", que la revuelta militar que encabezó junto con unos 15,000 hombres haya tenido una "intención dictatorial", y sostuvo que "el 4 de febrero fue un gesto en buena medida de desesperación ante la situación que reinaba en Venezuela".
"Aquella rebelión marcó un paso que hoy se ha convertido en una marcha a paso de vencedores...la victoria del pueblo que después se concretó con creces años después (en las elecciones que llevaron a Chávez a la presidencia) el 6 de diciembre de 1998. El inicio del gobierno revolucionario hace dos años, el 2 de febrero, forma parte de este mismo camino" agregó Chávez.
Unas 3,000 personas se aglomeraron en los alrededores del parque histórico para acompañar al mandatario en el inicio de las celebraciones.
DENUNCIAN POSIBLE GOLPE
El ex presidente Carlos Andrés Pérez denunció ayer que Chávez podría ser derrocado por un golpe de estado dirigido por un movimiento cívico-militar.
El ex presidente expresó que la salida de Chávez del poder no será pacífica, y denunció, en una entrevista publicada hoy por el diario El Universal, que habrá "un golpe de estado".
Pérez dijo que la designación del canciller José Vicente Rangel como ministro de Defensa deja en evidencia la existencia de una "situación sumamente grave" dentro de las fuerzas armadas.