El mexicano Julio César Chávez Jr. tuvo que sufrir y trabajar duro antes de poder vencer por decisión unánime al argentino Luciano Cuello en la pelea a 10 asaltos dentro del peso súper welter.
El combate estelar de la velada promovida como "Tijuana Thunder", mostró a un Chávez Jr., al que todavía le queda madurar en su boxeo y aunque mantuvo el invicto, muchos expertos consideran que todavía no está listo para una pelea por el título mundial.
Como se esperaba los aficionados que llegaron a la Plaza Monumental de Playas, en Tijuana, apoyaron por completo a Chávez Jr., el hijo de la gran leyenda del boxeo mexicano Julio César Chávez.
Al término de los 10 asaltos las tarjetas de los tres jueces dieron como ganador a Chávez Jr., con puntuaciones de 98-92, 96-95 y 96-94, respectivamente, todas favorables al "Hijo de la Leyenda".
Chávez Jr. mejoró a 39-0-1, con 29 nocáuts, mientras que Cuello quedó con 23-1, 10 triunfos conseguidos por la vía rápida, pero que ante la promesa del boxeo mexicano no pudo conseguir la victoria.
Cuello, que llegaba invicto en 23 peleas, siempre fue hacia adelante y le provocó una herida encima del ojo izquierdo a Chávez Jr., que no pudo encontrar la forma de conectar su directo ni su poderoso gancho de izquierda.
El púgil argentino sufrió también un corte en la nariz y sangró desde el 4 asalto, pero eso no detuvo su ataque, mientras que Chávez demostró que puede salir adelante ante un buen rival con buena técnica y combinaciones, aunque los golpes recibidos no tenían tanto poder.
"Si, fue mas difícil de lo que pensaba", admitió Chávez Jr. después de concluir la pelea. "No pude noquearlo, pero me sirve como experiencia".
A pesar de no haber logrado un nocáut y de sufrir durante todo el tiempo que estuvo en el cuadrilátero, Chávez dijo estar listo para un rival de mayor nivel.
En pelea por el título mundial superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), el sinaloense Humberto "Zorrita" Soto dejó fuera de combate en el cuarto asalto al estadounidense Antonio Davis.
El púgil mexicano con marca de 47-7-2 y 29 nocáuts fue muy superior al aspirante Davis (26-5, 13 kos), quien visitó la lona en dos ocasiones en el primer asalto y dos veces más en el cuarto y definitivo, que obligó al referí Roberto Ramírez Jr. a detener la contienda a los 2:38 minutos.
Su compatriota Fernando Montiel (39-2-1, 29 nocáuts) ganó el título vacante del peso gallo, versión Organización Mundial de Boxeo (OMB), por nocáut en tres asaltos frente al argentino Diego Silva (24-2-3, 12 triunfos por la vía rápida).
Fernando Montiel se quedó con el cinturón vacante de peso Gallo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), al noquear en el tercer asalto al argentino Diego Silva y apuntarse en la selecta lista de los monarcas mexicanos con tres títulos en divisiones diferentes.
Montiel mandó a Silva tres veces a la lona antes de que a los 2:44 minutos del tercer asalto ya no pudiera levantarse y eso aseguró el triunfo y la nueva corona del púgil mexicano.