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Chávez llama a referéndum y pide poderes especiales


El nuevo presidente de Venezuela, Hugo Chávez, poco después de juramentar el cargo firmó un decreto para llamar a un referéndum consultivo sobre la convocatoria a una asamblea constituyente y pidió poderes especiales al Congreso para encarar la delicada situación económica.
Hugo Rafael Chávez Frías, de 44 años, teniente coronel del ejército en retiro que insurgió el 4 de febrero de 1992, asumió la presidencia de Venezuela a las 11H15 locales (15H15 GMT) ante 14 presidentes y jefes de Gobierno y enviados del mundo industrializado.
"Juro delante de Dios, juro delante de la patria, juro delante de mi pueblo que sobre esta moribunda Constitución haré cumplir, impulsaré las tranformaciones democráticas necesarias para que la república nueva tenga una Carta Magna adecuada a los nuevos tiempos. ¡Lo juro!", dijo Chávez emocionado.
Chávez, quien ganó las elecciones del pasado 6 de diciembe con más del 56% de los votos, juramentó con la mano izquierda sobre la Biblia, con un mandatario saliente Rafael Caldera con mirada baja, y ante el presidente del nuevo Congreso, Luis Alfonso Dávila, de su partido Movimiento V República (izquierda).
En torno a la constituyente dijo que después de juramentar a su gabinete, convocó a un consejo de ministros extraordinario en el que firmó el llamado al referéndum, que se efectuará entre 30 y 60 días.
Indicó que ordenó al ministro de Defensa, general Raúl Salazar, que las fuerzas armadas monten el dispositivo pertinente para facilitar la consulta.
"Voy a facilitarles las cosas", dijo a los sorprendidos congresistas opositores. "Seamos demócratas", invitó.
Chávez proclamó en su discurso que "no hay marcha atrás en la revolución política que emprenderemos" en Venezuela. "Que Dios me perdone, pero, lo he repetido muchas veces, yo prefiero la muerte antes que una traición", exclamó.
Inmediatamente después anunció que también solicitará al Congreso poderes especiales mediante una "Ley habilitante" para atacar la delicada coyuntura económica.
El nuevo presidente evocó que el déficit fiscal por la baja de los precios del petróleo asciende a 9% del Producto Interior Bruto (PIB, 9.000 millones de dólares), y dijo que para ello "necesitamos una profunda reforma fiscal, que ya se ha anunciado en la reducción (de unos 4 puntos) del impuesto al consumo suntuario y ventas (actualmente de 16,5%) para transformarlo en Impuesto al Valor Agregado (IVA)".
Chávez dijo que en las actuales circunstancias el crecimiento de la base de recaudación fiscal es urgente, a un nivel de aproximadamente un punto del PIB "para hacer manejable el hueco fiscal".
Dejó entrever que, asimismo, emprenderá acciones para reestructurar la deuda pública externa, cifrada en poco más de 23.000 millones de dólares por su predecesor Rafael Caldera.
Chávez cifró en millón y medio el déficit de viviendas en Venezuela y denunció que más del 50% de los niños no puede acceder a la educación pre-escolar.
Remarcó que la pobreza se abate sobre el 80% de los venezolanos.
"Nuestro proyecto no es estatista, no, ni en el extremo al liberalismo, no, estamos buscando un punto intermedio, tanto Estado como sea necesario y tanto mercado como sea posible", expresó.
Chávez descartó que implantará por esta situación una ley de emergencia o que suspenda garantías constitucionales, subrayando que eso sería un error.
BRIGADAS ESPECIALES
Por otra parte, anunció la creación de brigadas especiales de militares para el desarrollo porque los efectivos "no deben estar encerrados en bases ni en cuarteles separados de la pasmosa realidad del país".
"Nuestros hermanos de armas no pueden estar encerrados en los cuarteles ni en las bases navales o aéreas como desactivados, separados de una realidad pasmosa, cruenta que clama por una inyección de recursos de moral y disciplina", dijo.
Chávez reivindicó en su discurso los alzamientos militares del 4 de febrero y 27 de noviembre de 1992.
"Señores del mundo, los militares rebeldes del 92 hicimos una rebelión que fue legitimada sin duda alguna, no hoy que soy presidente, sino que al día siguiente mucho más porcentaje que me apoya ahora apoyó la rebelión".
"No queremos más rebeliones, que nunca más ocurra, pero que nunca más ocurra un 27 de febrero", agregó al referirse a los motines, saqueos y represión producidos durante el "Caracazo".
Al término de la ceremonia, el flamante mandatario caminó hasta el Palacio presidencial de Miraflores saludado con júbilo por decenas de miles de partidarios, que rompieron las barreras de seguridad militares para intentar acercarse a él.
Seguidamente, tomó juramento a los ministros de lo que llamó su "gobierno revolucionario", formado por una mayoría de militantes de izquierda, al que indicó que le será "prohibido fallar" y al que reclamó una dedicación constante.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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