La "revolución democrática" del presidente Hugo Chávez no terminó con la elaboración de una nueva Constitución que debe formalizar los profundos cambios que prometió al país: ahora, todos los poderes públicos -incluido el propio gobernante- se someterán a elecciones, probablemente en marzo del año 2000.
Chávez sorprendió a la oposición y a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), en su mayoría oficialistas, al anunciar el viernes que en el referéndum del 15 de diciembre sólo se consultará si se acepta la nueva Constitución, decisión que implica la relegitimación de todos los cargos públicos.
"Nos hemos sentido sumamente felices con la decisión del presidente, que ha demostrado que sí sabe interpretar al país", dijo el vicepresidente de la ANC, Isaías Rodríguez, luego de la larga alocución que dio Chávez en la ceremonia de recibimiento oficial del proyecto de Carta Magna.
El ex asesor de Chávez en la campaña presidencial y constituyente opositor Jorge Olavarría declaró ayer a la