El Chelsea se alzó ayer con la victoria en el partido de consolación de la Copa de los Ferrocarriles de Rusia (RZD) al aplastar al Milán (5-0) con cuatro goles del francés Nicolás Anelka.
El partido fue un monólogo del equipo inglés, que resolvió el partido en los primeros veinte minutos, cuando marcó tres goles. El Milán volvió a dar una pobre imagen, especialmente los defensas y el portero, que dieron todo un recital de despistes y fallos de colocación.
Desde el principio, quedó claro que al Chelsea salía dispuesto a demostrar que la derrota frente al Lokomotiv en la ruleta rusa de los penaltis había sido pura casualidad.