Los discípulos del italiano Claudio Ranieri desplegaron, para deleite del magnate ruso, una de sus mejores actuaciones como equipo en su compromiso de Liga ante el Tottenham Hotspur, al que vencieron por 4-2, pese a no haber protagonizado un inicio brillante de la nueva campaña.
La efectividad del enorme presupuesto invertido por Abramovich en reconstruir la escuadra de Stamford Bridge y convertir al Chelsea en un club de ganadores se dejará ver a lo largo de toda la temporada, aunque el técnico ha reiterado en varias ocasiones que su objetivo prioritario es formar una plantilla sólida y que esta tarea llevará su tiempo.
Ranieri apuntó, tras la victoria del sábado, que sus hombres, de momento, están jugando presionados, pensando que tienen que ganar cada partido, cuando lo que deberían hacer, dijo, es "mantener la calma".
Además, el italiano, que confesó que todavía no está del todo "satisfecho", recordó que pese a la inversión millonaria de Abramovich en los nuevos fichajes, el Chelsea, aún, "no es un equipo fuerte".
A pesar de sus debilidades, el conjunto londinense acudirá a Praga dispuesto a confirmar su enorme potencial en la mayor competición continental por clubes. Para el choque en la República Checa, Ranieri contará, probablemente, con los argentinos Juan Sebastián Verón, ex del Manchester United, y con Hernán Crespo.
Sparta de Praga: Blazek; Flachbart, Hubschman, Podelica, Johana; Baranek, Michalik, Nemer, Poborsky; Gluscevic y Kincl o Jun.
Chelsea: Cudicini; Babayaro, Desailly, Terry, Melchiot; Gronkjaer, Petit o Makelele, Lampard, Duff o Verón; Hasselbaink o Crespo y Mutu.
Arbitro: Helmut Feischer (GER).