Chelsea, que encadena cuatro partidos sin ganar, visita al Nápoles en el San Paolo con la intención de despertar del sueño europeo al conjunto italiano, que intentará hacer de su estadio un fortín para conseguir un puesto en los cuartos de final de la Liga de Campeones.
El equipo londinense confía hoy en la vuelta del delantero marfileño Didier Drogba, que ha estado varias semanas en la Copa de África, para hacer un buen papel esta tarde en Nápoles.
El ariete marfileño revolucionó el pasado sábado el encuentro de la Copa de Inglaterra que los "blues" empataron frente a un segunda división, el Birmingham City, el último de una serie de partidos grises que comenzó a mediados de enero y que ha puesto contra las cuerdas al técnico portugués André Villas-Boas.