Chile buscará mañana la clasificación para la final de la Copa América ante el renovado Perú del argentino Ricardo Gareca, que aspira a dar un golpe de efecto frente al anfitrión.
El partido será una nueva edición del Clásico del Pacífico en las alturas, con dos selecciones poco habituadas a disputar duelos de trascendencia y que han vivido casi siempre bajo la sombra de las grandes potencias sudamericanas.
Por la calidad de sus futbolistas y su condición de anfitrión, a Chile se le exigía llegar a estas instancias para tener la posibilidad de obtener la primera Copa América de su historia.
Perú, en cambio, salió con vida de un Grupo C en el que convivió con Brasil y Colombia, y ahora pretende alargar la racha con la tranquilidad que confiere saber que la eliminación no será ningún fracaso.