El gobierno chileno dijo ayer que autorizó a la Fuerza Aérea para que negocie con una firma estadounidense la compra de 10 aviones cazabombarderos F-16, que demandaría recursos por unos 600 millones de dólares.
El presidente Ricardo Lagos recibió hace dos semanas un informe técnico realizado por la aviación en que se elegía al F-16 como la mejor alternativa para reemplazar la actual flota chilena de aeronaves de combate.
"El gobierno ha autorizado a la Fuerza Aérea (FACH) para iniciar negociaciones de adquisición con la empresa Lochkeed Martin, cuyo avión F-16 fue evaluado en primer lugar por el análisis técnico de la FACH", dijo el ministro de Defensa, Mario Fernández, en un comunicado.
La adquisición de aviones fue anunciada en 1996, pero había sido postergada por cuatro años por el pasado gobierno de Eduardo Frei, aduciendo razones económicas.
A la operación se postulaban, además del modelo F-16, el Mirage 2000 de la francesa Dassault y el Grippen de la sueca Saab.
El presidente Lagos, que asumió el poder en marzo, demoró menos de un año en aprobar la compra, a pesar de que la economía chilena lucha aún por dejar atrás los vestigios de la recesión que sufrió en 1999.
El mandatario descartó que la decisión se relacione con las negociaciones para un acuerdo bilateral de libre comercio con Estados Unidos, anunciadas a principios de diciembre.
"Fue una definición tomada mucho antes desde el punto de vista técnico por parte de las autoridades ", dijo Lagos.