Luego de ocho años de sufrimientos y decepciones en la máxima categoría de la pelota criolla, tras su corona de 2004, la novena de Chiriquí conquistó su duodécimo título en 70 torneos celebrados, tras el triunfo que logró anoche 7 carreras por 1 ante Bocas del Toro.
El equipo chiricano levantó la Copa Fantastic Casino en el estadio nacional Rod Carew, en el séptimo partido de la serie final del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor.

No hay duda que la figura principal en el triunfo chiricano fue el veterano lanzador derecho Kenneth Batista, quien se puso su capucha de verdugo para solo permitirle una carrera a los bocatoreños en ocho entradas y dos tercios.
La derrota fue responsabilidad de Benjamín Grenald, el primero de cinco serpentineros que utilizó la dirección bocatoreña.
Los chiricanos anotaron tres carreras en la parte alta del primer episodio, aprovechándose del descontrol del “pitcheo” bocatoreño.
Dos rayitas más en la 4ª entrada anotaron los dirigidos por Bustamante y sellaron su victoria con otras dos en el noveno.
La única anotación de los bocatoreños la fabricaron en el segundo acto.