Chivas llegó a Brasil sin perder la fe de que podrá consagrarse campeón de la Copa Libertadores, pese a una dura derrota como local en el duelo de ida de la final ante el Internacional.
El Guadalajara sucumbió 2-1 en México y ahora no tiene otro remedio que ganar en la cancha del Inter en el partido decisivo, mañana en la ciudad brasileña de Porto Alegre.
``Sabemos la magnitud de este partido y que no fue casualidad haber llegado hasta acá'', declaró el arquero de Chivas, Luis Michel.