EL MADRIGAL albergará este domingo el duelo entre el Villarreal y el Barcelona, los dos equipos en mejor estado de forma del campeonato español y máximos exponentes del fútbol preciosista y ofensivo, un estilo personalizado en sus dos principales estrellas: Juan Román Riquelme y Ronaldinho de Asis.
Si el nuevo Balón de oro representa la fantasía y el espectáculo en el Barcelona, Riquelme supone la clarividencia e inteligencia sobre el terreno de juego.
Ambos, con unas características físicas casi idénticas, 181 centímetros y 80 kilos de peso, tienen por contra una personalidad distinta -la sonrisa permanente del brasileño frente a la seriedad del argentino- y un estilo de juego diferente y particular, aunque los dos destilan fútbol de calidad, con una exquisita técnica, que les permite destacar tanto como asistentes como goleadores.
El ritmo cansino del argentino sobre el campo no le impide tener el balón "cosido" al pie y hacer que sea misión casi imposible para los contrarios quitarle la pelota. Su lentitud de movimientos se transforma en velocidad terminal a la de hora de adivinar los movimientos de sus compañeros en ataque y sorprender a los defensas con medidos servicios al hueco, como puede dar buena fe el uruguayo Diego Forlán, que de la mano del ex de Boca y Barcelona, alcanzó la pasada campaña la cima de los goleadores europeos. Por contra, Ronaldinho representa un mayor dinamismo sobre el terreno de juego, capaz de hacer regates inverosímiles a sus marcadores, asistir a sus compañeros como si fuera un base de baloncesto e inventarse goles tras recibir cualquier balón a partir de tres cuartos de cancha.
Tanto el brasileño como Riquelme son dos consumados lanzadores de libres directos, como demostró la pasada jornada el internacional argentino al marcar ante el Depor, y disponen además de un potente disparo de media distancia.
Riquelme y Ronaldinho llegaron a sus actuales equipos en la campaña 03-04 como jugadores de renombre internacional, a pesar de que en sus dos primeras temporadas en Europa no terminaron de demostrar el fútbol que se les presuponía.
Ronaldinho abandonó Brasil para recalar en el Paris Saint Germain, donde no brilló tanto como en el Gremio de Porto Alegre; mientras que Riquelme, tras triunfar con el Boca Juniors fichó por el Barcelona, donde su estilo de juego cuajó.
Choque de "cracks" en la liga española
Riquelme y Ronaldinho tienen un juego vistoso, que le fascina al fanático del fútbol.