La campaña para la segunda vuelta de la elección presidencial de mañana cerró a la medianoche de ayer tras una jornada marcada por esporádicos choques que dejaron nueve heridos, mientras los dos candidatos formulaban sus últimos llamados y promesas.
El derechista Joaquín Lavín y el socialista Ricardo Lagos desplegaron sus últimos esfuerzos en las regiones donde obtuvieron sus peores resultados en la primera vuelta, el 12 de diciembre.
Pero ambos hicieron llamados para evitar la violencia y mantener la calma.
La policía dijo que nueve trabajadores de campaña resultaron heridos en un enfrentamiento en el suburbio de Maipú, y otros nueve fueron detenidos.
En la ciudad sureña de Puerto Montt, la policía investiga un incidente en que un hombre fue apuñealado en un choque entre propagandistas electorales.
Lagos, en la ciudad sureña de Valdivia, llamó a sus seguidores a "mantener la calma y esperar la votación con tranquilidad, evitando provocaciones".
El subsecretario del Interior, Guillermo Pickering, dijo que se han tomado todas las medidas para asegurar "una elección limpia, tranquila, ejemplar".
En el final de la campaña, resurgió la figura del general Augusto Pinochet, que había estado casi ausente durante largos meses de ella.
El anuncio británico de que Pinochet está demasiado enfermo para enfrentar juicio y podría ser devuelto a Chile tras 15 meses detenido en Londres, causó conmoción política, pero los candidatos y la mayoría de los analistas descartaron que la aparente inminencia del retorno pueda influir en la elección.
Los candidatos incluso apoyaron un eventual juicio a Pinochet en Chile por las violaciones de los derechos humanos durante su régimen, si un juez lo decide.
Pero el interés de los candidatos estaba en los votos, no en Pinochet, ya que la carrera electoral parece mantenerse tan estrecha como en diciembre, cuando se registró un virtual empate.
Ambos candidatos reiteraron sus promesas en los frentes que surgieron como los que más interesan a la gente: empleo, lucha contra la delincuencia, salud.
Legalmente la campaña y la propaganda concluyeron a medianoche del jueves.
Tan estrecha parece la disputa, que la empresa Mori, que realizó la única encuesta a nivel nacional, no determinó un ganador, diciendo que la muestra arrojó "un empate".
Dijo que Lagos apareció con una ventaja de menos de un punto porcentual, lo que es estadísticamente irrelevante en una encuesta con una margen de error de tres por ciento.