La plantilla del Real Madrid regresó ayer al trabajo, tras dos días de descanso después de su victoria en El Sardinero (0-2), donde dio un paso de gigante a la consecución del título liguero.
El equipo merengue comenzó a preparar su partido de este domingo ante el Athletic Club de Bilbao en el que podría proclamarse campeón de Liga.
Los blancos necesitan, además de ganar su propio duelo, que pierdan el FC Barcelona y el Villarreal, por lo que antes de comenzar su partido ya sabrán cuáles son sus posibilidades de visitar este domingo La Cibeles o si deben aplazar el alirón.
Para su partido, es baja por sanción el italiano Cannavaro, mientras que los lesionados Metzelder y Van Nitelrooy, aún deberán seguir unos días con su proceso de recuperación y tampoco jugarán, mientras que, salvo sorpresa, el alemán podría contar con el resto de sus futbolistas.
En una sesión que fue de recuperación, la plantilla empezó trabajando en el gimnasio y apenas nueve jugadores saltaron inicialmente al césped.
Los demás lo fueron haciendo posteriormente, hasta el último, el holandés Arjen Robben, que estuvo realizando carrera continua, después de que él y su esposa Bernadien Tillert fueran padres por primera vez de un niño que se llamará Luca.
Marca.
Los de Schuster, que después de 18 años podrían volver a ganar la liga dos veces seguidas, lo harían, si consiguen el título este domingo ante su público y frente al Athletic de Bilbao, de una forma bastante diferente a la del año pasado, en la que los merengues remontaron once puntos al Barcelona y acabaron asegurándose la liga -con idéntica puntuación, pero mejor balance de goles- en la última jornada.
En las dos temporadas precedentes Frank Rijkaard había dirigido a los azulgrana en la consecución de sus dos últimos títulos ligueros, anotándose ambos en la antepenúltima jornada.
Hace dos años fue al ganar en Vigo por la mínima, con gol del camerunés Samuel Eto'o, en un campeonato en el que el Barcelona le sacó doce puntos al Madrid, marca que también podrían superar este año los capitalinos, que a falta de cinco jornadas lideran con diez puntos de ventaja sobre el Villarreal y once respecto a los de la Ciudad Condal.
Y hace tres, en la 2004-05 -cuando pusieron fin a cinco años de sequía liguera- los catalanes también lo consiguieron en la antepenúltima, gracias asimismo a un gol de Eto'o, que valió el empate a uno en su visita al Levante, en una liga en la que le sacaron cuatro puntos al gran rival. El Valencia se adjudicó sus últimas dos ligas las campañas 2001-02 y 2003-04. La primera de ellas, en la penúltima ronda, al ganar 0-2 en Málaga y dos años después, en 2004, repetían el festejo.