El exastro cubano de los Medias Blancas de Chicago Orestes Minnie Miñoso recibió ayer el último adiós de cientos de personas que acudieron a su funeral, celebrado en la ciudad de los vientos.
Miñoso, un oriundo de La Habana, que el pasado domingo falleció a la edad de 92 años, se convirtió en el cuarto jugador negro que llegó a las Grandes Ligas, pero fue el primer latinoamericano que lo hizo.
Más conocido como el Cometa Cubano, que jugó en el jardín izquierdo, Miñoso fue parte de una generación de peloteros negros que transformaron el béisbol y rompieron la barrera del racismo.
El alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, recordó que Miñoso siempre tuvo que luchar contra dos condiciones que eran consideradas desventajosas en su época, como era la de ser negro y latino.
Durante la ceremonia religiosa, tomaron la palabra directivos de los Medias Blancas, familiares y amigos, con un mensaje común que fue el de alabar por encima de todo las cualidades humanas de Miñoso y su gran entrega.